¡Me ha encantado esta experiencia! La caminata fue divertida y fácil, con solo algunos puntos ligeramente resbaladizos, pero nada peligroso. Los alrededores eran absolutamente hermosos, y fue una gran manera de ver la naturaleza de Estocolmo fuera de la ciudad. Nuestro anfitrión fue cálido, divertido e increíblemente conocedor de la zona, compartiendo historias interesantes en el camino. El almuerzo en la hoguera fue delicioso, ¡y algunas personas aventureras incluso fueron a nadar! Muy recomendable si quieres una actividad relajante y pintoresca al aire libre durante tu estancia en Estocolmo.