La ceremonia del té con Tomomi ha sido el mejor regalo de nuestra estancia en Kanazawa.
Desde que llegamos tuvimos claro que estábamos en el sitio adecuado. El ambiente que ha creado Tomomi es de lo más auténtico, sereno y sumamente acogedor.
Si ha habido algo que realmente hizo especial esta experiencia fue la propia Tomomi. Su energía es simplemente contagiosa; irradia una pasión y una alegría por la ceremonia del té que te envuelve por completo.
No es solo una demostración, es una invitación a comprender y sentir la belleza de esta tradición.Tomomi fue increíblemente paciente, explicó cada detalle con una sonrisa y respondió a todas nuestras dudas.
Su profundo conocimiento, combinado con su calidez y amabilidad, hizo que la experiencia fuera educativa y, a la vez, muy personal e íntima.
Para cualquier persona que ame el matcha, o simplemente para quien busque una conexión auténtica con la cultura japonesa, esta experiencia es imprescindible. Nos llevamos el mejor recuerdo.