Aprendí a cocinar empanadas de mi abuela. Empecé con tareas sencillas, como esparcir harina y colocar huevos duros. Más tarde, aprendí a hacer el repulgue, el borde decorativo de las empanadas. Llevo años haciendo y vendiendo empanadas con mi familia, y me hace mucha ilusión compartir esta tradición local contigo.