¡Qué experiencia tan divertida! ¡No es frecuente que te inviten a una casa para aprender a hacer una auténtica pizza! Alessia nos recogió en la estación de tren y nos llevó directamente a su casa, donde nos explicó todo el proceso. Alessia y su madre son divertidas, amables, conocedoras y atractivas, y compartieron algunos consejos secretos que fueron muy útiles. ¡Esta fue una experiencia muy única! ¡Lo recomendaría encarecidamente!