Sugiero encarecidamente este recorrido temprano en la mañana, una vista muy especial de la vida de la gente de Bangkok.
Sin mencionar el hermoso amanecer en el río, la deliciosa comida que se come para el desayuno y, por último, pero no menos importante, la muy agradable compañía de la señorita Kung, que nos guía a través de este viaje especial.