Esta fue una de las experiencias más mágicas que he tenido. Brigid y Jeremy son amables, gentiles e increíblemente talentosos. Fui con la mente abierta y las horas que pasé allí me cambiaron la vida. Al observar los comportamientos de los caballos solos y en manada, aprendí sobre mí, mi vida y su significado en relación con los demás. Todavía estoy reflexionando sobre mi estancia allí y espero seguir aprendiendo de ella aún más con el tiempo. Si viviera más cerca, lo incluiría en mi rutina de cuidado personal. Si tienes la oportunidad, te lo recomiendo encarecidamente.