Nickoy no solo es un experto en comida increíblemente conocedor y viajero... también es un anfitrión cálido y complaciente que te hace sentir como en casa. Desde el momento en que llegas, te recibe con su gran energía y sus dos gatos dulces y amigables, que añaden un toque personal encantador a la noche.
¿La comida? Absolutamente fenomenal. Cada plato está lleno de profundidad y sabor... claramente el resultado de la experiencia, la habilidad y un sentido intuitivo de cómo funcionan los ingredientes juntos. Cada bocado te deja con ganas de más.
¿Los cócteles? Igual de impresionantes. Equilibrado, creativo y muy delicioso. Nickoy incluso comparte su proceso, por lo que aprenderás mucho sobre cómo se combinan los sabores y cómo crear una gran bebida.
Toda la velada se siente como pasar el rato con un amigo que resulta ser un genio culinario, con una gran lista de reproducción para acompañar. Muy, recomiendo encarecidamente esta experiencia. No es solo una cena, es una clase magistral de sabor y hospitalidad.