La ubicación, que yo llamaría una granja, es increíble, muy accesible y fácil de encontrar. Conocer a Matt y escuchar su historia sobre por qué su familia comparte su espacio, hizo que la clase fuera mucho más significativa.
La clase dura 3 horas completas, pero no es nada físicamente agotador ni inseguro. Sin ningún tipo de formación en el trabajo del metal, mi hijo y yo pudimos transformar un pequeño y sucio lingote de plata en nuestro hermoso anillo vikingo de plata, que podemos conservar para siempre. Un anillo que forjamos nosotros mismos. Un recuerdo increíble.
Matt es divertido, amable y rápido con mucho conocimiento del mundo real y artesanal. Recomiendo encarecidamente estas llamadas a cualquiera.