Es una actividad imprescindible en Lisboa. Me lo pasé genial surfeando con mi grupo, las olas son perfectas para principiantes, las explicaciones del instructor son sencillas y útiles, pude coger algunas olas. Al principio, la temperatura del agua se sentía muy fría, pero los chicos nos proporcionaron trajes de neopreno, así que después de 2-3 minutos mi cuerpo se adaptó a la temperatura y simplemente disfruté del surf. En general, es una experiencia de 10 sobre 10.