Cuando reservamos este tour, teníamos altas expectativas porque, en nuestras tres semanas de viaje por Austria, República Checa y Hungría, fue el tour más caro para nosotros (y hicimos otros 10 tours).
La experiencia fue decepcionante por estas razones:
- Las bicicletas son viejas (no es un problema) pero no funcionan correctamente debido a la falta de mantenimiento. Las palancas de cambio no funcionan de forma fiable y los frenos están un poco desafilados.
- No había mucho para montar, pero sí muchas paradas y explicaciones muy largas, pero no muchas oportunidades para hablar de las cosas.
- No fue posible tener cascos para este viaje, lo que es un problema de seguridad básico.
En el lado positivo, Lona es una persona encantadora. Realmente sientes que estás viendo la ciudad a través de sus ojos y que estás viendo sus edificios y sitios favoritos, con algunos comentarios interesantes sobre arquitectos y arquitectura. Hizo un esfuerzo encantador para ofrecer magdalenas caseras y té, y está enamorada de Viena y Austria.
Por el precio, este tour no ofrecía una buena relación calidad-precio.