Este recorrido fue una experiencia muy educativa. A pesar de que no tengo un fondo arquitectónico, he escuchado muchas cosas buenas sobre los edificios antiguos de Riga. Todos caminamos casualmente, y el guía estaba increíblemente informado y social, presentando todos los datos y cifras divertidos. Recomiendo encarecidamente esta experiencia debido a los tesoros ocultos en el casco antiguo y el vecindario adyacente.