¡El recorrido por el Fiat 500 con Iole fue un verdadero punto culminante de mi viaje en solitario a Gaeta! Iole es súper cálida, conoce su ciudad por dentro y por fuera y se ha detenido en muchos lugares geniales, con explicaciones emocionantes e incluso históricas. Me impresionó particularmente su gran ojo para las fotos: ahora tengo tantas fotos de recuerdos hermosas que nunca habría logrado por mi cuenta. Para mí como viajero solo, ¡esto fue un verdadero placer! El recorrido fue perfectamente organizado, muy personal y con mucho amor por el detalle. Me sentí completamente cómodo y me llevo muchas impresiones especiales a casa. Volví con una sonrisa en la cara y un corazón lleno de hermosas impresiones, y con un álbum completo lleno de fotos fantásticas.
Recomiendo encarecidamente este recorrido y espero volver a Gaeta pronto.