Una experiencia fabulosa y relajada en barco con el encantador Xavier. Después de una semana de clima más fresco y húmedo en París, donde temíamos que nuestro viaje pudiera cancelarse, los cielos se despejaron y el sol salió justo cuando partimos. El vino rosado y los macarons estaban deliciosos, pero Xavier nos hizo sentir muy bienvenidos y charlamos como si fuéramos viejos amigos. ¡Le deseamos lo mejor para sus nupcias la próxima semana! En general, una maravillosa manera de ver París desde el agua en buena compañía.