El guía turístico fue excelente: amable, conocedor y especialmente bien informado sobre el café y el cacao. No tengo ninguna queja sobre ella. Sin embargo, el recorrido nocturno en sí tuvo algunos problemas. Las linternas proporcionadas no eran muy potentes y se agotaban rápidamente, lo que dificultaba la detección de muchos animales como grupo. Además, tuvimos que acortar el recorrido porque algunos miembros del grupo tenían problemas de rodilla y dificultades para caminar.