Desde el momento en que comenzamos, sentí una increíble sensación de conexión con la naturaleza, conmigo mismo y con el momento presente. El profundo conocimiento de Alex sobre el bosque, sus árboles y las sutiles formas en que la naturaleza se comunica era a la vez fascinante y realista. Nos guió para ver, saborear y oler el mundo que nos rodea de una manera que nunca había experimentado antes.
El yoga, el cuenco tibetano y el trabajo de respiración fueron intencionales y fundamentales, cada práctica entretejida en la experiencia. El yoga abrió mi cuerpo para recibir plenamente la naturaleza, el cuenco tibetano resonó profundamente en mi interior, calmando mi mente y suavizando mi corazón, y el trabajo de respiración me ancló en el presente con una profunda sensación de calma y claridad. Cada elemento parecía colocado con esmero.
Cada paso parecía intencionado. El aire parecía más dulce, los colores más ricos y los sonidos del bosque más vivos. La capacidad de Alex para entrelazar la ciencia, la historia y los sentidos fue increíble.
Tengo muchas ganas de compartir con todos.
¡Gracias, Alex!