Fue un gran evento para una excursión familiar. Aprendimos a hacer joyas tradicionales, y modernas, de un joyero de tercera generación en su tienda. Todos nos sumergimos en el proceso y cada uno hizo un anillo sencillo y hermoso, lo que nos hizo apreciar realmente el trabajo que se realiza en las elaboradas piezas que se exhiben. Mattia fue paciente y nos explicó las cosas lo suficientemente bien en inglés. La clase duró aproximadamente una hora y media. Mattie respondió a mis mensajes, proporcionó instrucciones de aparcamiento y coordinó el tiempo con nosotros. Todos disfrutamos de esta experiencia única y tenemos hermosos recuerdos de nuestra visita. Esta es una experiencia rica, pero discreta en un pequeño taller.