Mike fue un anfitrión fantástico. No podría haber pedido un mejor instructor para mi primera vez surfeando. Desde el proceso de ponerse el traje de neopreno, hasta las instrucciones para remar y subir a la tabla de surf, lo hizo todo muy fácil. Si alguna vez vuelvo a la zona, me encantaría recibir más clases de él. Incluso diría que me apuntaría a clases regulares si abriera su propio local. También es extremadamente agradable y capaz de hablar de casi cualquier cosa. Experiencia 10/10, lo recomendaría MUCHO a cualquiera.