Antonella dirigió nuestra degustación y fue increíblemente amable y conocedora. Es la sumiller de la bodega y hace un excelente trabajo explicando el proceso de elaboración del vino y señalando notas de cata específicas. Su pasión y amor por su trabajo es muy evidente, ¡y realmente añadió a la experiencia! Llovía durante nuestra cata, pero aún así pudimos disfrutar de unas vistas preciosas desde la sala de cata. Recomiendo ENCARECIDAMENTE esta experiencia a cualquiera que quiera probar algunos de los sabores locales.