¡Nos lo pasamos genial y solo podemos recomendarlo! La tarde consistió en 1,5 horas de navegación frente a la playa de Illetas, donde estuvimos anclados durante aproximadamente una hora y pudimos meternos en el agua. Luego volvimos a Port de Palma durante 1,5 horas.
Durante toda la estancia en el barco había bebidas (cola, cerveza, vino, vino espumoso) y aperitivos (aceitunas, patatas fritas, jamón, salami, queso, galletas saladas). Además, dos de los participantes cumplían años, así que había magdalenas para todos.
¡Los patrones eran muy amables y complacientes!
En definitiva, un resultado maravilloso, ¡que recomendamos encarecidamente a todo el mundo!