¡Tuve una experiencia increíble en este recorrido a pie por las cataratas del Niágara! El guía, un verdadero local, fue excepcionalmente educado y conocedor, lo que hizo que el recorrido fuera atractivo e informativo. A pesar de ser el único huésped, la guía hizo una excepción a la regla mínima de dos huéspedes, que aprecié enormemente. El recorrido cubrió fascinantes aspectos arquitectónicos, como la icónica Torre Minolta, y compartió historias apasionantes, incluido el devastador incendio del monasterio de 1967. El sendero oculto ofrecía impresionantes vistas y una escapada tranquila. La cata de vinos, con el famoso vino de hielo de Niagara, fue un punto culminante, absolutamente delicioso y combinado con grandes conocimientos sobre la cultura vinícola de la región. Desde la historia hasta las joyas ocultas, este recorrido mostró lo mejor de las cataratas del Niágara. ¡Muy recomendable para cualquier persona que esté buscando una aventura única y personal!