Sin duda, fue una experiencia increíble que recomendaría a cualquiera que quiera probar algo nuevo. Desde el principio hasta el final, todo fue increíble. Todo se organizó y ejecutó con precisión. Desde el momento en que nos recogieron, fue como nuestro guía turístico personal, explicando toda la historia de la zona durante todo el viaje. A nuestra llegada, la hospitalidad fue insuperable. Todos fueron amables, atentos y cuidadosos, realmente nos hicieron sentir parte de la cultura. Nos cocinaron aperitivos colombianos recién hechos, así como zumo (lulu) que era bastante delicioso. Después salimos y nos presentaron a nuestros caballos y nos explicaron la forma correcta de manejarlos.
Todo, desde una postura adecuada hasta un control adecuado. El paseo por los senderos fue una experiencia muy bonita.
La historia de la tierra en sí es simplemente impresionante. Al regresar, cocinamos nuestro propio almuerzo y partimos el pan como familia. Fue una gran experiencia que recomendaría a todo el mundo.