Esta degustación de varios platos combinaba preparaciones de carne de Wagyu con opciones de sake en un íntimo comedor privado. Nos dijeron que los abuelos del chef emigraron de Corea del Sur y que lleva tres generaciones cocinando carne. Demostró su habilidad elaborando platos Wagyu de gran creatividad y sabores vibrantes. El maridaje de sake, que representa diferentes regiones de Japón, complementó bien cada plato.
El lugar es una cafetería de día y una sala de degustación de carne de Wagyu de noche. Como tal, los asientos limitados permitieron charlar con los otros comensales, lo que hizo que la velada fuera más agradable.
Nos encantaron los platos de carne de Wagyu, los maridajes de sake, el lugar, los anfitriones y toda la experiencia. No te arrepentirás de asistir.