Fue gracias a Rémi que aprendí a hacer pizzas. Con paciencia y pasión, me mostró cada paso: desde la masa casera amasada en la mano hasta el relleno perfecto. Conoce todos los secretos: la dosis correcta de la levadura, el descanso de la masa, la cocción ideal. Gracias a él, preparar una pizza se ha convertido en un verdadero placer, casi un ritual.
Gracias Rémi y que todo vaya bien