El viaje comenzó con el encuentro con personas fantásticas que nos hicieron sentir cómodos y extremadamente especiales. Condujimos hasta el sitio, que estaba a unos 20 o 30 minutos en coche y seguridad. Las instrucciones y los kayaks se llevaron al agua. Se encargaron de todo. El guía estaba muy bien informado, nos mostró plantas y nos habló de la cultura y las tribus nativas de Costa Rica y de cómo se utilizaba la vegetación diferente para curar. Vimos monos, un cocodrilo, un guacamayo, un tucán, murciélagos en miniatura y mucho más. Llovió un poco, pero no nos detuvimos ni un poco. ¡Qué hermoso día! ¡Cinco estrellas en este caso!