Tuvimos una experiencia maravillosa bañándonos en la cascada. El lugar es precioso y el agua muy agradable, fresca pero no demasiado y dulce. Al salir, te sientes relajado.
Céline es una guía muy amable, muy sonriente y nos hizo una hermosa visita con muchas explicaciones interesantes sobre los lugares, Martinica y Fort de France.
Muy buen encuentro y pasamos un rato excelente. Lo recomiendo++