Leonardo fue un placer absoluto. Él estaba súper bien informado sobre el área, e hizo que fuera fácil para el grupo conectarse, divertirse y vincularse con el amor por la comida. Este es un recorrido de ensueño para los amantes de la comida. Ven con el estómago vacío porque te deleitarás con las mejores delicias que Roma tiene para ofrecer. Leonardo fue amable y atento, asegurándose de que el grupo tuviera todo lo que necesitaba para disfrutar del recorrido. Leonardo incluso proporcionó sus propios lugares favoritos para ver en Roma. Incluso nos dijo las trampas turísticas para mantenerse alejados, ya que en Roma hay tantos lugares que dicen que son los mejores, ¡pero Leonardo sabía lo que hacía!