Nos lo pasamos muy bien cocinando con Juh-Ann y los otros huéspedes. La información proporcionada sobre la región fue interesante y nos gustó que la clase de cocina también estuviera arraigada en la historia de su familia. Todos los invitados participaron en una receta compartida que nos hizo conectar fácilmente, y también tuvimos tiempo para charlar y conocernos. Y, por supuesto, la comida era increíble y estoy deseando probarla en casa.