Mijo no solo me mostró todos los edificios importantes, fechas, eventos y personas de las muchas épocas de Split, sino que dio vida a la ciudad. Con una mezcla de historias interesantes, divertidas e incluso absurdas, convirtió las viejas piedras y las calles estrechas en algo vívido y memorable. Él da la bienvenida a cada pregunta, haciendo que el recorrido sea flexible y perfectamente adaptado a tus intereses. Me lo pasé muy bien y definitivamente puedo recomendarlo.