¡Pasamos un rato increíble en esta experiencia! Lo que se suponía que iba a ser una sesión grupal se convirtió en una clase privada solo para nosotros dos, lo que hizo que la experiencia fuera aún más especial. Martín fue un anfitrión increíble, muy bien informado y claramente apasionado por lo que hace. Podías sentir su amor por la comida y por compartir su cultura a través de cada paso de la clase.
No solo aprendimos mucho sobre los ingredientes y las técnicas detrás de los auténticos tacos, sino que también nos divertimos mucho haciéndolo. Fue fácilmente una de nuestras actividades favoritas en nuestro viaje. ¿Y la mejor parte? La comida estaba absolutamente deliciosa. Nos fuimos llenos, felices e inspirados para intentar hacer tacos en casa.
¡Recomiendo encarecidamente esta experiencia a cualquiera que esté buscando algo divertido, único y muy sabroso!