¡Fue una experiencia increíble! Laura fue amable, paciente mientras me acostumbré a interactuar con los bebés, y muy conocedora. Respondió a todas nuestras preguntas fácilmente y nos dio lindos detalles mientras íbamos. ¡Y las cabras eran absolutamente DELICIOSAS! Los campos soleados, las cabras juguetonas, el canto de los pájaros, el jabón hecho a mano, los caballos vagando por un prado cercano... Parecía que estaba en una pintura al óleo clásica. SOSTENIENDO AL BEBÉ BEIGNET Casi 😱 me muero de felicidad, un nombre apropiado porque podría comérmelo. Sin duda volveré, me fui sintiéndome muy feliz y tranquila. Diez mil estrellas. Local o turista, haz esta experiencia.