La experiencia de tener una clase de fotografía con António va mucho más allá de aprender sobre la técnica, los ángulos, la luz y las sombras. Muy atento, educado, entusiasta de la fotografía, conocedor de este hermoso rincón medieval que es Óbidos, con él que deja de ser una clase, va más allá de un paseo turístico, va más allá de las conversaciones, el intercambio de experiencias culturales, enseñanzas y aprendizaje. La belleza del pueblo y los paisajes en la pared gana nuevos contornos, cuando se colorea con la perspectiva humana y alegre, llena de buenas historias intercaladas con muchos clics, consejos, consejos, transmisión de conocimiento, sonrisas , más casos que contar. ¿Si te lo indique? No solo indico cómo lo volvería a hacer. Si estás en Óbidos, ¡no te olvides de vivir esta fantástica experiencia!