Un paseo muy agradable, aunque a veces desafiante, a través de bosques bien establecidos acompañado de los relajantes sonidos de la cascada. Debido a la naturaleza del entorno, algunos caminos son irregulares y pueden presentar dificultades para los huéspedes muy jóvenes o mayores. Dicho esto, si puedes subir, merece la pena, ya que las vistas desde la cima son espectaculares. Y el jardín de helechos en el camino hacia arriba también es precioso.