¡Nueva aventura de la lista de deseos completada! Viví una experiencia inolvidable aprendiendo a ser pescador de langostas en la costa de Maine. Desde pescar, observar la vida marina (incluidas las focas), transportar trampas hasta medir cada captura y aprender el oficio (literalmente), probamos una de las formas más duras y gratificantes de ganarse la vida.
No hay nada como levantar una trampa de langostas y cangrejos y aprender de primera mano cómo medir, identificar el sexo y colocar trampas para comprender la importancia de un ecosistema equilibrado de la mano de un experto.
¡Maravillosa experiencia alrededor!
¿Quién iba a decir que los crustáceos podían enseñarte tanto?