Esta clase de paella fue fenomenal, más que solo cocinar, es realmente una experiencia cultural y social. Todo está perfectamente preparado y en porciones, para que puedas concentrarte en aprender, degustar y disfrutar. Podrás preparar y degustar 5 tipos diferentes de paella: de verduras, de setas y trufa, de carne, de marisco y de calamares con tinta de calamar. Tengo alergia a los mariscos y fueron muy complacientes, lo que agradecí.
El ambiente es animado y divertido, con cava o vino fluyendo, muchas risas y mucho tiempo para mezclarse y relacionarse. Si viajas solo, te emparejarán; si estás en un grupo, cocinarás en parejas, lo que facilita la conexión con los demás. Los chefs son muy participativos y la comida familiar al final lo completa todo. Es la actividad perfecta antes de la noche. Después, ya estarás listo para salir y explorar la ciudad. Entre el cava sin fin, la deliciosa comida y la gente genial. Gran valor y experiencia entretenida. Muy recomendable.