Pasé un rato tan hermoso, no solo aprendiendo sobre arte abstracto, sino también aprendiendo sobre cómo dejar ir y ser creativo, ¡sin pensarlo más! Para mí, esta clase me ayudó a aprovechar una parte más joven de mí, que tenía menos miedo de ser creativa o preocupada por lo que otros puedan pensar. El anfitrión fue muy cálido y acogedor, ¡y también alentador! Lo pasé muy bien. Además, ¡la acedera y el té fueron un toque hermoso y considerado!