David nos llevó de manera muy profesional a experimentar dos bodegas con diferentes estilos. La primera era antigua, y la segunda era más moderna. De camino, nos fue explicando mucha historia e información interesante sobre el vino. Fue una experiencia muy buena para nosotros como principiantes. Fue muy bueno poder cuidarnos, porque mis amigos y yo preferimos sabores de frutas dulces y florales, y el vino sabía diferente. Los compañeros también fueron muy entusiastas y amables, y tuvimos un día maravilloso. ¡Muy recomendable!