La parte más difícil de la experiencia fue llegar al punto de encuentro. Una vez que llegas, el anfitrión lo convierte en una experiencia única porque tiene mucha experiencia, está en forma, es carismático y es un gran nadador. No te juzga y te ayuda a hacer la caminata, independientemente de tu nivel de forma física. Trae un buen calzado para caminar y prepárate para CAMINAR, caminar y nadar. 3 horas es el mínimo para esta experiencia. Mi primo y yo nos divertimos y seguramente volveremos la próxima vez que estemos en el país