¡Fue una experiencia inolvidable! El entorno era absolutamente precioso, con unas vistas impresionantes del castillo y el mar centelleante. La variedad de deliciosos platos servidos fue impresionante, desde quesos frescos y aceitunas hasta menemen casero y panes tradicionales. Cada bocado era una delicia, y realmente se sentía como una celebración de la cocina turca.
También quiero expresar mi gratitud por la maravillosa recomendación de visitar Datca. Explorar la zona ha sido un punto culminante de mi viaje, y aprecio la información.
Por último, le deseo buena salud a Luna, ¡la adorable perra! Que siga dando alegría a todos los que la rodean. ¡Gracias por todo!