El lugar es encantador, aprendimos a hacer pizza, desde la masa hasta la cocción, mientras disfrutábamos de la vista de las colinas al atardecer. Durante el curso, los anfitriones involucraron a todos, demostrando una preparación notable incluso en los aspectos más técnicos. Fue una velada maravillosa que recordaremos con placer. ¡Gracias! ¡Experiencia recomendada para todos!