No se trata de una oferta individual de excursiones directas, sino de un intermediario para el quiosco de guías autorizados situado en la entrada del sitio. Esto significa que no se sabe quién será tu guía real, por lo que es una apuesta.
La información proporcionada era demasiado genérica, sin ninguna conexión personal con el sitio único. La presentación parecía un repaso de hechos conocidos, saltando de una atracción principal a la siguiente.
El problema principal, sin embargo, fue que el recorrido era bilingüe, y el guía claramente favorecía el español. Esto nos dejó luchando por mantener el ritmo, lo que nos hizo perder el enfoque y perder la narrativa cohesiva. La historia se presentó en partes inconexas, lo que dificultó la participación plena. No recomiendo esta oferta en dos idiomas. Sugiero evitarlo.