¡Nuestro recorrido por el desayuno estuvo genial! Fue una forma fácil de experimentar una parte de la ciudad por la que la mayoría de los turistas pueden dudar en pasear. Éramos un grupo de 3, 60 más chicas de Alaska que hablaban poco o nada de español. ¡Nuestro guía lo hizo divertido, informativo y, por supuesto, delicioso! Todo fue súper cómodo, divertido y memorable... ¡probar diferentes variedades de insectos fritos (sabor Unam salado crujiente, POR CIERTO) y comer con los lugareños fue un desayuno que no olvidaremos pronto!