Salim es una persona exquisita. Desde el primer momento en que lo conocimos, nos tranquilizó e hizo que la visita fuera un verdadero paseo entre amigos. Intentó aprovechar al máximo el día, mostrando no solo las cosas típicas de los turistas, sino que realmente nos mostró la ciudad. Pasando entre cooperativas locales y lugares para comer 100% marroquíes (con precios muy bajos) nos hizo descubrir la ciudad en todos los sentidos. Gracias Salim por el maravilloso día y por hospedarte con nosotros más de lo necesario, por la amabilidad y el deseo de vivir.