¡Lo pasé de maravilla! Con mucho, una de mis experiencias favoritas. La familia que nos hospedó fue increíblemente complaciente y amable, ofreciéndose a cambiar la reserva de las 20:00 a las 19:00 para asegurarse de que pudiéramos coger el último tren de vuelta a Milán. La comida era divina, y aunque la otra pareja con nosotros no podía hablar inglés, el anfitrión hizo un trabajo increíble traduciendo entre inglés y francés. ¡No podría recomendar más esta experiencia!