La experiencia fue muy buena.
Mis únicos dos puntos son que la subida a la roca se hizo justo después del almuerzo, pensé que eso era malo.
Creo que podría invertir el orden y hacer la subida antes de comer.
Sería mucho menos agotador con un cuerpo descansado y menos calor.
Otro punto es que creo que había poco tiempo para escalar la roca
Estaba con mi madre, que tiene 73 años, y decidió escalar la roca a un ritmo lento.
Solo tuvo tiempo de llegar a la cima, ir al baño, y luego tuvo que bajar.
Aparte de eso, fue un día muy agradable.
El guía Sebastian y el conductor Seta fueron muy amables.