¡Qué experiencia tan maravillosa! Nuestro guía, Balthazar, era conocedor, amable y flexible. Respondió a mi suegro aficionado a la historia de 81 años, que tenía un millón de preguntas, y a mi hijo de 3 años, que solo quería escalar cosas.
Realmente un punto culminante de nuestro tiempo en México.
¡Gracias!