Tuve una experiencia de onsen increíble y Minako, nuestra anfitriona, la hizo realmente especial. Fue muy amable y divertida estar cerca. Minako se tomó el tiempo para explicar a fondo el concepto de onsen, la importancia cultural y cómo difiere de las tradiciones de baño en otros países.
Gracias a su orientación, lo que comenzó como un salto de fe se convirtió en una experiencia hermosa, al igual que lo hacen los lugareños, relajándose plenamente y disfrutando del momento. Fue una experiencia auténtica y tranquila que nunca olvidaré.