Pasamos una mañana estupenda con Enrique. Primero, fuimos al mercado para elegir los mejores productos locales, ¡y luego a su magnífica cocina al aire libre!
Enrique es un excelente chef y un gran profesor: nos hizo sentir cómodos de inmediato (con una pequeña copa de mezcal jaja) y nos hizo descubrir muchas cosas sobre la cocina de Oaxaca.
Estábamos con otra pareja y fue realmente perfecto: cada uno tenía su papel, todos pudieron poner manos a la obra, y el curso fue totalmente personalizado según lo que queríamos aprender.
Hemos preparado salsas mexicanas en mortero, elaborado tortillas de varias maneras, preparado diferentes guarniciones, cocinado un guiso oaxaqueño, un mole... ¡y tantas otras cosas!
Nos fuimos encantados, con el estómago lleno y la cabeza llena de nuevas ideas.
¡Hazlo al 100 %!