Esta visita fue muy interesante, las explicaciones fueron claras, con una comparación entre el antiguo método de extracción de aceite, y la nueva, con máquinas italianas. Las explicaciones sobre la variedad local de aceitunas, la Lianolia, también fueron detalladas.
La bienvenida es agradable, con un café griego o un té orgánico.
La degustación de aceite, sola y luego con los platos típicos de Corfú, también estaba acompañada de explicaciones.
Un único inconveniente: nos hubiera gustado poder comprar bidones más grandes que 500 ml.