¡Nos lo pasamos de maravilla con Ikuko y su hijo Takumi! La energía vibrante de Ikuko, su pasión por la cocina y su cálida personalidad hicieron que toda la clase fuera increíblemente divertida y atractiva. Takumi hizo un trabajo fantástico traduciendo: su presencia hizo que todo fuera fácil de seguir, y su trabajo en equipo creó un ambiente tan acogedor y familiar. Los platos fueron divertidos de preparar y deliciosos, y aprender la forma correcta de hacer matcha fue un verdadero punto culminante. Nos fuimos con el corazón y el estómago llenos, ¡y nos encantaría volver a hacer otra clase con ellos en el futuro! Muy recomendable.