La experiencia con Lucas fue increíble de principio a fin. Nos recibió en su casa con un antipasti casero espectacular y unas copas de vino que ya nos hicieron sentir como en familia. Mientras iba cocinando, nos contaba historias y curiosidades sobre la gastronomía romana, lo que hizo que todo fuera aún más especial.
Pudimos elegir entre distintas salsas típicas y después disfrutamos de un risotto delicioso. Teníamos algunas restricciones alimentarias y Lucas fue muy atento desde antes de la experiencia, proponiéndonos opciones y adaptando los platos sin problema.
El broche de oro fue su tiramisú casero… ¡simplemente exquisito! Una velada auténtica, sabrosa y llena de calidez. Súper recomendable para quien quiera vivir la cocina italiana de verdad.
Gracias Lucas, sin dudas volveremos a repetir.